“-… lo entiendo, formé a la Global Frequency para ocuparnos de cosas así. La miseria de nuestras vidas. Las bombas sin explotar - Tiene que haber alguien que proteja a la gente del mundo en el que viven…”
Imagínense un proyecto ultra secreto que se dedica a salvar el día de gobiernos irresponsables que dejan sus armas a medio activar, sin saber ni si quiera donde están, o bien de grupos terroristas megalómanos dispuestos a cometer suicidios en masa para amenazar la seguridad mundial y activar de este modo las economías armamentísticas.
Ahora imaginen que tiene mil y un agentes repartidos alrededor de todo el globo, de todas las especialidades que se puedan imaginar (acróbatas, hackers, detectives, marines, doctorados en física quántica, forenses, parapsicólogos y un larguísimo etc.) conformando el equipo multidisciplinario por excelencia, reclutados sin importar su raza, credo, edad, orientación sexual, o pasatiempos, todos y cada uno de ellos al servicio las 24 horas del día, interconectados por la más alta tecnología satelital a través de sus laptops y GPS.
Una organización totalmente horizontal, sin generales ni capitanes, sin reverencias ni estrellas sobre los hombros, convocados por la organizadora de todo este entuerto, la misteriosa Miranda Zero, y la central neurálgica de la info, una adolescente llamada Aleph que se dedica a contactar, conectar y comunicar a los agentes necesarios para cada misión.
El siempre sorprendente Waren Ellis se dedica a responder la pregunta de quien vigila a los vigilantes en esta miniserie de 12 números, donde la Global Frequency se dedica a avergonzar a la NSA, las mafias de diversas etnias y rincones del globo, la ONU y cuanta organización haya dispuesto ponerse sobre nosotros paternalistamente.
Se agradece la ausencia de manidos héroes de turno, sabelotodos y hacelotodos, al estilo del Capitán América o Batman, pues en Global Frequency cada sujeto es importante, como pieza en un ajedrez jugado a escala global. Realizas lo que te pidieron y ya está, colocaste tu granito de arena al salvar el mundo.
Aquí los soldados “carne de cañón” mueren como moscas, y los especialistas y técnicos no andan disparando lanzacohetes, sino que se dedican a lo suyo, a leer y buscar en la red los datos que evitarán la propagación de ese mortal virus ébola mutante.
Ellos nos cuidan de los inescrupulosos, avaros, irresponsables y poderosos que dejan armas de destrucción masiva en manos de monos en cumpleaños, y usan a gente común para detenerlos.
Los dejo por ahora, descarguen un numerazo haciendo click aqui y me cuentan que les pareció. El archivo se lee con este programa.
- Buenos días Kekoelfreak, estás en la Global Frequency…
PD: existe un piloto de televisión dando vueltas por la red, coloquen Global Frequency en sus mulitas y encontraran “la serie más vista que no ha sido estrenada”.

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