25 de enero de 2006

Solo en la Oscuridad

Justó paso cuando empezaba a sentirme seguro y confiado, casi disfrutando de la soledad.

Siempre me he preguntado como hubiera sido mi vida universitaria viviendo lejos del techo protector familiar, en pensiones o departamento donde nadie te va a esperar cuando llegas, eso si no consigues un circulo intimo de amigos con los que vivir (he conocido dos tipos de casos, gente que convierte su departamento compartido en una verdadera comunidad y otros que a pesar de ser amigos solo comparten techo). A veces pienso que me incomodaría profundamente esa soledad, a grado de desesperación, impidiendo que pudiera realizar actividades normales de una casa, solo por el echo de no tener contato con un otro.

Entonces me quede solo acá en Rancagua. Desde el domingo a las 17:23 hrs que tengo toda la casa a mi disposición. Y me habia gustado muhisimo la soledad, la tranquilidad, no toparse con nadie en el pasillo, no escuchar la música ni los reclamos de otro, levantarme a la hora que quisiera y sin escuchar reclamos de nadie y por nada.

Llegaba a la conclusion de que podia vivir en ese estado, siempre y cuando tuviera internet, que de alguna manera me mantenia permanentemente conectado a la gente que aprecio, o si habia un telefono cerca para recibir algun saludo. La tele tambien ayudaba bastante, aunque sirva solo para meter bulla en algunas ocasiones, sobre todo como factor protecto para maleantes (truco viejo y tal vez inutil, a lo "Home Alone", pero es un poderoso placebo que me hace salir un poco más tranquilo cuando queda la casa sola)

Entonces llego la oscuridad.
Anoche a eso de las 3 d la mañana, mientras esperaba infructuosamente que repitieran el capitulo de Nip/Tuc, se fue la luz. Y me quede sin tele, sin internet, sin contacto alguno con ser humano.
Era muy imprudente llamar a alguien a esas horas, solo porque me sentia algo desamparado, asi que el telefono no cuenta.
Me senti un poco mal por mi dependencia electrica, que me permitia seguir con esa sensacion de interaccion humana que se que me hace falta, asi que me quedaba solo acostarme y dormir, en medio de una negra oscuridad.

No tenia miedo, pero por primera vez en todos estos días me senti solo. Y eso que solo se habia ido la luz.

Dios me libre entonces de un pulso electromagnético, que arruinaria toda posibilidad de sentirme acompañado.






No hay comentarios.:

Publicar un comentario